Posteado por: Webmaster en: Diciembre 6, 2008

Por Ale K – Hace unos años había ido a River a ver a Tina
Turner, promediaba un tórrido enero de 1987 y créanme la pase bastante mal,
entonces me juré que no iba a volver a ver un mega recital en mi vida. Se ve
que puedo ir cambiando de parecer a lo largo de la vida, porque es de adultos
cambiar es la “Naturaleza humana” (es su tercera canción, “Human
Nature”, del disco “Bedtime Stories” (1995), Madonna se colocó
en el centro del escenario con su guitarra Gibson Les Paul negra a la que sólo
le arrancó tres acordes para demostrar que todo gira en torno a ella)
Año 2008, una cosa es volver sobre mis propias palabras e ir
a ver a la Diosa Madonna
y otra cosa es llegar con dos fanáticos histéricos. La espera de años se notó
en el gigantesco congestionamiento de tránsito que afectó al barrio de Nuñez y
que inclusive llegó a la autopista Illia, donde la policía se vio obligada a
cortar las Avenidas Libertador, Figueroa Alcorta y Udaondo para permitir el
paso del público.
Como si fuera un domingo en los que juega River, el puente
Angel Labruna se convirtió en un paseo peatonal para que pasaran los asistentes
y pudieran acceder al estadio para presenciar el show.
El embotellamiento también se notaba en Lugones tanto en la
mano que va a Capital como en la que va a zona norte.
Al llegar a River uno nota que ya pasaron veintiún años, la
organización es diferente y todo augura un buen show. Veo pasar a unas loquitas
madoneras, pero más me llaman la atención dos señoras de sesenta y algo que van
hablando por celular con sus maridos dando indicaciones de cómo cenarían sin
ellas, riendo cómplices. Padres con hijos adolescentes, tres chicos con sendas
remeras en cuyo frente se lee MA – DO – NNA obligándose a estar toda la noche
en ese orden.
Toda la “Maquinaria Madonna” está en funcionamiento. La
gente sonreía, la noche estaba hermosa y la ansiedad era lo que mandaba. ¿Cómo
sería este show que se suspendió por el atraso de los aviones en Panamá? Ese
atraso que se notó aún en este segundo show cuando a minutos de empezar el
concierto, los técnicos probaban en el escenario, las luces y el sonido, junto
a las gigantescas pantallas ubicadas a cada lado del tablado y corrían equipos
y acomodaban los instrumentos. Implícitamente todos esperábamos un extra, que
llegaría más tarde cuando Madonna bajara del escenario para cantar con sus
fans, algo “que no hace” ni hizo en toda la gira.
La puesta en escena es simplemente magnifica, es más,
algunas puestas sorprenden por lo sencillas, el impacto sobre el publico radica
en eso. El escenario montado en el Monumental mide 83 metros de ancho por 42 metros de largo, y
tiene un tablado más pequeño al que está conectado por una lengua gigantesca de
17 metros
de largo y 12 metros
de ancho.
De una lista de 23 temas, Madonna abrió con “Hard Candy”,
que le da título a su último disco e ingresó al escenario dentro de un cubo y
luego se convirtió en una serie de pantallas, provocando la sorpresa de la
gente.
Luego de “Hard Candy”, le dio paso a “Beat
Goes on” que en el disco canta junto a Pharrel Williams de los Neptunes y
que produjo el afamado productor estadounidense de hip hop Timbaland.
En esta primera etapa del show, más hip hopera, los temas
estuvieron enganchados y ella no le dio descanso a la gente, sacudiéndola desde
un principio.
Realmente algo une a Madonna con el público Argentino y se
nota en la salida, sus ojos chispean cuando está por bajarse de su trono
y para regalo de todos los argentinos, mientras cantaba You
must love me, se proyectaban escenas de EVITA, y seguido canto especialmente
para Argentina DON’T CRY FOR ME … ese
fue el momento mas emotivo y único de la noche, saber que lo hizo para nosotros
desplegando por pantalla gigante nuestra bandera, el escenario y la tecnología
que despliega es increíble, un escenario virtual donde todo es luces, rayos
láser y proyecciones gigantes que en segundos se trasforma ante los ojos
del publico en escenas totalmente
diferentes.
Mi pareja que me había regalado la entrada había atendido mi
pedido de no querer estar en el campo, por eso cómodamente instalado en mi
platea, ¡lo veo bailando con Pampita (Carolina Ardohain) de lo más divertido
por la pantalla gigante! Las ventajas del campo vip que estuvo lleno de famosos
entre los que se contaban los protagonistas de la comedia de Telefe “Los
Exitosos Pells” Carla Peterson y Mike Amigorena, el actor Alejandro Fiore
y el volante de Boca Juniors, Sebastián Battaglia junto a su esposa. Claudio
Villarroel que deambulaba por el estadio.
Cuando faltaban quince minutos para las doce de la noche, como
en un cuento de hadas la magia acabó, las luces del estadio se prendieron y
sobre las pantallas apareció un gran cartel que decía: “Game over” mientras
todos bailábamos “Holliday”. Ahora esperamos que no pasen otros quince años
para volver a escucharla. Algunos dicen que vuelve en el 2010. ¿Será cierto?
Ale K